viernes, 29 de enero de 2010

"En los '70 hubo una guerra civil"


La protagonista de “Matar a Videla” habla de su particular visión de la dictadura.
Aunque asegura que no tiene “pensamientos derechistas” y está de acuerdo con los juicios por los derechos humanos. Qué dice de la crianza que le dio su papá militar.

Yo soy una mina revolucionaria, de libre pensamiento”. Así le gusta definirse a Emilia Attias, la joven actriz de 22 que tuvo su debut protagónico en la pantalla grande con “Matar a Videla”. La película, que despertó una gran polémica, aborda la vida de Julián, un joven que, deprimido con su vida, decide quitársela, pero antes desea dejarle un legado a la sociedad: ser el asesino de Videla. “Es una peli provocadora, que es lo que el director y el productor querían, así que está buenísimo lo que se armó con el público”, cuenta la actriz a 7 DÍAS, mientras descansa en Carlos Paz con su marido, el “Turco” Naim.

–A usted le tocó hacer de la novia de Julián, ¿cómo fue construir el personaje desde lo actoral y desde la historia de nuestro país durante los ‘70?

–No me tocó construir un personaje en base a esos ideales y a ese momento histórico. Eso le pasó al protagonista de la peli. A mí me tocó crearlo desde un vínculo afectivo y emocional de la pareja. Es un personaje que me atrajo desde un lugar dramático porque yo vengo acostumbrada a trabajar otro tipo de cosas y para otro público como en “Casi Ángeles”.

–¿Sabe que se generó una fuerte polémica cuando un lector de “La Nación” pidió que censuraran la película porque “no contribuye a serenar los espíritus”?

–La película es muy polémica así que me parece bien que la gente opine, está bárbaro. Hay gente que le va a pegar bien y hay gente que le va a pegar mal, dependiendo de la posición política que tengan. Pero sin duda me parece bien que se manifiesten. Creo que en la Argentina la dictadura es un tema muy sensible. Hay gente que está de acuerdo y gente que no. También hay mucha gente de la nueva generación que no vivió eso, entonces no quiere escuchar más hablar sobre esas cosas. Por eso hay que saber entender todas las cabezas y todas las opiniones y poder cerrar de una vez por todas esta historia.

–La carta continúa diciendo que “Jorge Rafael Videla sufre condena por delitos que no cometió”, ¿qué opina?

–Es su pensamiento, qué sé yo…

–¿Qué piensa usted sobre la última dictadura militar?

–Yo soy una mina muy comprometida. Me parece que todo lo que tenga que ver con la violencia hacia las personas no es algo bueno. Soy un ser humano. Obviamente que nadie va a avalar hacerle daño a otro. Después, qué sé yo, Videla estuvo a cargo de ese gobierno. Yo no sé si él personalmente hizo algo en persona, o sea no sé si torturó o no. Pero él estuvo a cargo de un montón de cosas que pasaron en esa época. Así que tiene responsabilidad. Es como un director de un colegio cuando pasa algo en un aula, la cara la tenés que dar, después si lo hiciste vos o no, no se sabe.

–Siendo su padre militar, ¿cómo se ha tratado ese tema en su casa?

–Yo tengo 22 años y no me tocó vivir la dictadura. Mi papá no estuvo metido en eso. Si bien durante la dictadura él tenía un cargo, que no me acuerdo cuál era, mi papá no hizo nada, sino ya estaría preso, yo lo conozco. Sé que tampoco está a favor de todo eso, pero bueno, es como cuando vos formás parte de una empresa y hay una decisión en la que vos no estás de acuerdo, pero bueno, estás ahí. Y tal vez quedás manchado para el de afuera. Pero en realidad el de afuera no tiene idea quién sos vos, qué estás haciendo y cuál es tu función.

–¿En su casa se repudió la dictadura?

–En mi casa siempre hubo libertad de pensamiento principalmente. Imaginate que yo soy una artista y no voy a ser una mina que esté de un lado o del otro porque soy una actriz, tengo que representar un montón de personajes. Soy una mina de sentimientos humanos, de pensamiento revolucionario, no tengo una inclinación derechista. Sin embargo, mi papá siempre me avala, me respeta. Tiene una cabeza “gigantemente” abierta. Él ha conocido gente que ha hecho cosas tremendas, y gente que era como él. Yo tengo librepensamiento sin ningún tipo de represión sociocultural o política. Lo más importante es que tiene que haber democracia, que se pueda opinar. Pero obviamente estoy en contra de todo lo que sea guerra, lastimar y la violencia.

–¿Coincide con la postura de que en la Argentina hubo una “guerra”?

–Obvio, es que fue una guerra civil, ¡cómo no!. La misma gente del país estaba peleando con dos posturas distintas, tanto los militares, como el resto de la sociedad, entre comillas, de izquierda. ¿o no? ¿estoy equivocada en mi concepto?

–Yo no pienso eso, y la Justicia tampoco.

–Pero, ¿cómo llamas a una pelea interna en un país donde corrió sangre, dónde hubo muertos?

–¿Le parece bien que se hayan reabierto los juicios contra los militares?

–Sí, me parece que esto se tendría que haber hecho hace mucho tiempo. Me parece justo. Cada uno sabe lo que hizo.

–¿Qué opina de la ley de “ADN compulsivo” para que los nietos puedan recuperar su identidad?

–Nada bruto me parece que esté bien.

–¿Le parece que es bruto?

–¿Cómo no? Entran a tu casa, abruptamente. Si la persona está de acuerdo me parece bien. Todo lo que sea obligatorio y no respete lo que quiere la persona no me parece que esté dentro de la democracia. Entiendo que haya una necesidad en todas las personas que vivieron eso de recuperar a su hijo o a su nieto. Me parece bien que se sigan abriendo puertas para eso porque hay gente que quedó muy dolida en algo que para mí fue totalmente injusto. Ahora, desde un lugar de obligación, me parece un poco invasivo. Me parece que se podrían buscar otras formas. Porque nunca sabés si el padre o el abuelo están diciendo la verdad. Tenés que pedirle permiso a la persona.

Fuente: 7 dias

jueves, 28 de enero de 2010

Las Attias (8 fotos)










"Para crecer no necesitamos escandalo, porque tenemos talento"
Emilia, la menor y más exitosa de las hermanas, está de vacaciones con su marido. Agustina, una de las melli, actúa en la obra de Florencia de la V con el Turco, su cuñado. Aquí, y por primera vez, juntas una nota. Hablan de todo: infancia, adolescencia, amores, trabajo... “
Siempre fuimos muy unidas y no queremos perder eso”, coinciden.

Mientras Emilia pela cebollas, sus ojos verdes parecen dos esmeraldas colombianas. Así, Vestida de entrecasa (shortcito de jean muy corto y musculosa blanca), sonríe a la vez que controla que el agua para los ravioles rompa el hervor. Como corresponde, la salsa es bien casera. Va receta, anote: tres tomates al natural pelados y picados, una zanahoria, mezclar en la sartén diez minutos, y después: sal, albahaca fresca, aceite de oliva y pimienta en grano. Un plato digno de la vera cucina italiana.

Pero esta casa, hoy convertida en restaurante, es muy especial. No está abierta al público: sólo para amigos, conocidos y, hoy, para GENTE (¡gracias!). Con un aditamento de lujo: increíble vista al bosque, la montaña y el lago San Roque.
Comensales: Agustina, Emilia, el Turco Naim y Aron (15), un sobrino músico recién llegado de Brasil, donde vive con sus padres. Además, hay música: suena Mi Gin Tonic, versión de la banda de El Turco. Cuando llega la fuente de ravioles, aplausos. “Quería amasarlos yo misma, pero no tengo la máquina. Quedan prometidos para la próxima”, jura Emilia.

–¿Este rito familiar es cotidiano, Agustina?
–Vengo casi todos los días, para tomar unos mates o almorzar. Después de tantas horas en el teatro, está bueno tener este refugio. Con Emi y el Turco nos llevamos muy bien y nos queremos mucho.

–¿Cómo es trabajar con tu cuñado?
–Un placer. Sabe un montón, y sus consejos nunca son críticas: son para mi bien. Además, es el encargado de alimentarnos a todos. ¡En su camarín hay chocolates y gaseosas a rolete!
Emilia: ¡Contá también que hay Cinzano y vino tinto! ¡No lo cubras tanto!

–¿Qué pensás de esta dupla marido-hermana, Emi?
–¡Es espectacular! Siempre voy al teatro a ver al Turco, y ahora él está en un cuarto y ella en otro. Digo cuartos porque no son camarines: son como las habitaciones de mi casa... Porque estamos en familia.

–A propósito, ¿es casualidad que cuatro de los cinco hermanos Attias (Bárbara y Gonzalo, además de ustedes) se dediquen a la actuación?
Emilia: Es raro, porque antes que nosotros nunca hubo un actor en la familia. Mamá fue ama de casa hasta que crecimos, y después puso una inmobiliaria. Y papá es militar retirado.

–¿Cómo se explica esta vocación común entre ustedes, entonces?
Emilia: Todo se lo debemos a la forma en que nos criaron: con absoluta libertad, siempre con la oportunidad de elegir lo que queríamos. Algo muy poco común.
Agustina: Nuestros padres nos apoyaron en todo, y muchas veces fueron nuestros mayores cómplices. Las dos, junto con mamá, pegábamos cintas en todo el techo, y Gonzalo (21), Emilia (22), Bárbara (25) y yo nos disfrazábamos, inventábamos coreografías, bailábamos... ¡Eramos una banda!

–¿Mamá también participaba a full, o lo hacía a media máquina?
Emilia: No, se re enganchaba. ¡Era la más divertida! Un día teníamos que arreglar una tele; nos disfrazamos todos de gitanos y así vestidos la llevamos al service. El tipo nos miró con cara rara y no hubo forma de que aceptara el trabajo. ¡Creyó que era robado! Con esos juegos nos divertíamos mucho.

–¿Era habitual que salieran así a la calle?
Agustina: ¡Todo el tiempo! Una vez me disfracé de Betty la Fea: estuve varias horas dando vueltas por la ciudad y hablando con un tono raro. ¡No te imaginás la cara de la gente!
Emilia: Me acuerdo de que a los 17 años, con Violet, mi mejor amiga, nos disfrazamos de cartoneras. Salimos todas sucias, tapadas con una manta vieja y nos fuimos a caminar por Las Cañitas hablando en un idioma extranjero.

–¿También en los boliches?
Agustina: ¡Siií! A veces se daba que conocíamos a alguien y le hablábamos en “ruso”. “Recié llegamos e la Rusia” (imita un raro español sin erres), les decíamos y los tipos picaban: “¡Che, Juan, venite que estoy con dos rusitas que están refuertes y no entienden nada de español!”. Al rato , después de contener la risa, finalmente confesábamos el engaño.

–Parece que la actuación es una vocación innata en ustedes.
Emilia: Es verdad. Por ahí estábamos tomando sol en casa, en la pileta, agarrábamos la filmadora y hacíamos una novela de más de tres horas. Inventábamos un personaje y lo actuábamos de tal manera que muchas veces terminábamos llorando de verdad.

–Y ahora, justamente, se ganan la vida con esto. ¿Son dos privilegiadas?
Emilia: Puede ser... Pero igual, siempre lo busqué. Empecé mi carrera a los 15 años como una chica sexy, sabiendo que eso me daría la oportunidad de conocer a la persona justa para mostrarle mi otra faceta.

–Emilia, vos fuiste un poco la pionera. ¿Empezaste antes que tus hermanos?
–No, todos arrancamos a la misma edad. Y las tres hermanas, en la misma agencia. Todos estamos en esto menos la mayor, que es más intelectual y le encanta escribir.
Agustina: Eso te demuestra que, en algún punto, toda la familia tiene un costado artístico. Algunos la escritura –como Luciana, nuestra otra hermana–, otros la música y nosotras, la actuación.

–¿Qué te genera que Emilia sea la más famosa?
–Nada, porque tengo bien en claro quién soy y hacia dónde quiero ir. No me molesta ser la eterna “hermana de…”. Creo que si todo me hubiera pasado tan rápido como a Emilia, no lo habría podido manejar. Es mejor que haya sucedido como sucedió.
Emilia: Nos damos consejos, pero siempre para ayudar. Vamos a todos los estrenos y estamos muy cerca de nuestras carreras. Siempre fuimos muy unidas y no queremos perder eso. Después, que la gente diga lo que quiera.

–¿Qué dice la gente?
Emilia: Nos ven y comparan. Y eso no tiene nada, pero nada que ver con nosotras. No somos iguales, no competimos, no nos envidiamos. Agustina: Tampoco nos peleamos, porque detestamos los escándalos. A veces, para hacerme enojar, alguien me dice: “En tu familia vos sos el cuatro de copas”. Pero no entro en ese juego. Con su pan que se lo coman...

–¿No provocar escándalos es natural o se esfuerzan para que no suceda?
Agustina: Desde muy chicas, nuestra familia nos inculcó los mismos valores: sabemos muy bien por qué lado va la vida. Por eso no entiendo cuando nos agreden gratuitamente. En realidad, ni siquiera me molesta: me da pena por ellos. Emilia: A mí nunca me gustaron las peleas, y menos hacerme conocida por un escándalo. No necesitamos de esas armas, porque tenemos talento. Eso queda para los mediocres. Además, cuando yo hacía teatro de revistas, la cosa no era tan heavy.

–¿Ahora es más complicado?
–Sin duda. Hoy, la tele está llena de programas de chimentos, que hacen conocer a la gente sólo por sus peleas. Y claro, ¡las chicas se tiran con munición gruesa!

–¿Qué piensan cuando ven esas peleas en público?
Emilia: Nada. No me dan ni frío ni calor; no tienen nada que ver conmigo.
Agustina: El problema es que la gente consume ese producto cada vez más. ¡Qué decadencia social! Prefiero que mi carrera vaya por otro lado, y sin tanto ruido.

–¿Por qué no se les conocen escándalos sentimentales?
Emilia: Tuve la suerte de enamorarme de una persona muy hermosa, y desde muy chica. No era una Susanita que soñaba con casarme y tener hijos, pero me llegó un amor tan fuerte que me dio vuelta la cabeza. Y jamás mancharía ese amor por un escándalo mediático.
Agustina: Hace casi cinco años que estoy de novia con Diego, que trabaja de diseñador industrial, y ya planeamos vivir juntos. Pero es cierto, somos chapadas a la antigua: mujeres de un solo hombre... ¡y cero escándalos!

–¿Les gustaría trabajar juntas?
Emilia: Nos encantaría. Siempre dije que sería bueno hacer una obra con mis dos hermanas y con Gonzalo, que está arrancando. Y también lo metería a mi marido. ¡Sería la obra perfecta!

–¿Qué harían?
Agustina: En teatro, comedia. Sería ideal, porque tenemos mucha química. Podríamos hacer una remake de Los Campanelli. ¡Sería un éxito total! ¡Mataríamos!

martes, 26 de enero de 2010

Asaltaron a Emilia Attias


Emilia aprovechó su estadía en la ciudad cordobesa para ir al teatro a ver a su hermana Agustina y a su marido, Naim Sibara, que son parte del elenco de "Livin la viuda loca", antes Emilia había pasado por el cajero del banco donde retiró dinero. Fue entonces, que un oportunista metió su mano en la cartera de Emilia y sustrajo la suma de 6 mil pesos.


La actriz se dio cuenta del robo cuando llegó a su casa y buscó el efectivo para depositar y no lo encontró. A pesar del mal momento, Emilia no hizo la denuncia.

Fuente: http://www.pronto.com.ar/




Emilia Attias quiere a Pablo Echarri


Descansando en Villa Carlos Paz, la actriz aprovecha las vacaciones para pensar en los proyectos para el 2010. En una entrevista realizada para La Razón, Emilia confesó que: “Aceptaría trabajar con Pablo Echarri en el programa que hará en Canal 9, o hacer teatro con Daniel Veronese, por ejemplo. Pero bueno, los ofrecimientos que me llegaron son otros y hasta ahora no me convencen. Pero estoy abierta y escucho ofertas, las que sean”. La actriz renunció a “Casi ángeles” tras cuatro temporada de éxito. Casada desde hace un par de meses con el humorista Turco Naim, Attias no tiene definido su futuro laboral.

Fuente: http://blogs.perfil.com/

lunes, 25 de enero de 2010

viernes, 1 de mayo de 2009

Biografía de Emi!

María Emilia Attias (Buenos Aires, 20 de marzo de 1987), es una modelo profesional, vedette, actriz y bailarina argentina.Hoy día es parte de una agencia de modelos que se ha fusionado con otra. Ella dijo estar “Feliz, contenta por estar en esta agencia” con Multitalent, que se unió a la de Paul García Navarro (García Navarro Models). Gracias a su vida como modelo ha tenido la oportunidad de aparecer en importantes tapas de revistas argentinas como son: Maxim, Gente y Gabo.En el 2003 apareció en 2 o 3 capítulos de Rebelde Way, dando comienzo a su vida actoral.Al año siguiente, participó de "Ricos y mocosos", segmento del programa "No hay dos sin tres" para canal 9, encarnado a la antagonista de Soledad Fandiño. Formó parte, a su vez, del clip de Emmanuel Horvilleur "Soy tu nena", cortina musical de programa humorístico antes dicho.Inmediatamente se lanza como vedette, en el verano de 2005. Formando parte del elenco de una revista Marplatense, que luego se ubica en Calle Corrientes, siendo una de las más exitosas de la temporada. La acompañaban, Miguel Ángel Cherutti y Reina Reech, con quienes comparte cartel hasta fines de 2006.A principios de 2006 fue convocada por Ricardo Arjona para protagonizar el vídeo "Pingüinos en la cama" del cantante que corresponde al álbum "Adentro".En el mismo año, participa en el segmento del programa Showmatch de Canal 13, conducido por Marcelo Tinelli llamado Bailando por un sueño.En 2007 actúo en Casi Ángeles como Cielo Mágico, junto a Nicolás Vázquez. De esta novela, nació el grupo Teen Angels, idea de la productora Cris Morena, y del cual, Emilia es la principal vocalista. Su disco homónimo, lanzó el primer single, titulado Voy por más, y luego lanzaron un segundo disco en el 2008. En el 2007 Emilia fue nominada en los Martín Fierro 2007 como Actriz protagonista de comedia.Casi Ángeles resultó todo un éxito llegando a haber una segunda temporada en el 2008, y actualmente grabando la tercera temporada en el 2009.En su vida personal, Emilia es la menor de 4 hermanas. Actualmente está de novia con el Turco Naim, a quien conocio en la cámara oculta que le realizaron en el programa conducido por Marcelo Tinelli “Showmatch”